Que pasa si

SISTEMA PREVISIONAL

En la vida de un trabajador/a pueden presentarse una serie de riesgos relacionados directamente con su trabajo, como una accidente o enfermedad laboral. También están aquellas contingencias relacionadas con el paso del tiempo y que acompañan el día a día de una persona, como una enfermedad común, cesantía, jubilación o muerte.

Cada uno de estos riesgos puede presentarse en cualquier momento de la vida, impidiendo o disminuyendo la posibilidad de generar el sustento económico o de acceder a asistencia médica.

La seguridad social, en la que operan los distintos regímenes previsionales que buscan hacer frente a las contingencias señaladas, es la forma que las sociedades se otorgan para enfrentar estas contingencias sociales y proteger a sus ciudadanos. Dichos sistemas requieren financiamiento, cuyas fuentes pueden ser cotizaciones de cargo de los trabajadores o los empleadores, además de aportes del Estado, o una combinación de ellos.

EN EL SISTEMA CHILENO, ¿CUÁLES SON LAS COTIZACIONES PREVISIONALES QUE SE DESCUENTAN AL TRABAJADOR DE LA REMUNERACIÓN IMPONIBLE?

En Chile contamos con un sistema de seguridad social que se compone de cuatro áreas o regímenes previsionales.

Son los siguientes:

Cada una de éstas se basa en la entrega de diversas prestaciones mediante el pago de cotizaciones, las que se vinculan con la obtención de los derechos y beneficios. Los trabajadores dependientes (con contrato) pagan las siguientes cotizaciones, las que se calculan como porcentaje de su remuneración imponible.

Cotizaciones previsionales de cargo del trabajador.

(*) En la actualidad existen siete AFP. La más económica cobra una comisión de 0,69% del ingreso imponible; la más cara, de 1,45%. Las cinco restantes tienen comisiones entre esos valores.
(**) En el caso del sistema privado de salud (isapres), el valor puede ser mayor según el plan contratado.

Los empleadores también hacer aportes previsionales a nombre del trabajador, los que también se calculan como porcentaje de la remuneración imponible de este último. Las cotizaciones que paga el empleador son las siguientes:

(*) A los trabajadores con contrato a plazo fijo, obra o faena, el empleador paga una cotización de 3%.
(**) En el caso de las trabajadoras de casa particular, el empleador paga una cotización de 4,11%, la que se destina al fondo de indemnización por término de contrato, que opera a todo evento.

De acuerdo a la Ley que incorporó, con gradualidad, a los trabajadores independientes que emiten boletas de honorarios a la obligación de cotizar para los regímenes previsionales, el pago respectivo se efectúa una vez al año, en la Operación Renta. El financiamiento es personal y con cargo a la retención que realiza el Servicio de Impuestos Internos (SII), que entre 2019 y 2028 se elevará de 10% a 17% del monto de cada boleta.