Que pasa si

¿Qué beneficios entrega la Ley Sanna?

  1. Licencia médica: Permitiendo que los padres tengan permiso para justificar la ausencia laboral del trabajador/a durante un tiempo determinado.
  2. Subsidio: Corresponde al pago de una prestación económica con cargo al seguro, por el período de duración de la licencia y que reemplaza total o parcialmente la remuneración mensual del trabajador/a.

¿Sabías que los trabajadores que son padres de niños que presentan una enfermedad grave tienen derecho a una licencia para cuidarlos?

La Ley Sanna estableció un seguro obligatorio para trabajadores, hombres y mujeres, que son padres de niños y niñas afectados por:

  • Una condición grave de salud, como cáncer, trasplante de órganos o en estado terminal de la vida, entre otros. En este caso, los causantes son los niños/as mayores de un año y menores de 18 años.
  • Un accidente grave con riesgo de muerte o de secuela funcional grave y permanente. En esta situación, los causantes son niños/as mayores de un año y menores de 15 años.

La Ley Sanna se financia con parte de la cotización (0,03%) del Seguro contra Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales, que asciende a 0,93% de la renta bruta del trabajador y que es pagado por el empleador.

En virtud de esta ley, el padre o la madre pueden ausentarse justificadamente del trabajo durante un tiempo determinado, con el objeto de prestar atención, acompañamiento o cuidado personal al niño/a, recibiendo durante ese período un subsidio que reemplace total o parcialmente su remuneración mensual.

Soy trabajador independiente que emite boletas de honorarios. ¿Debo cotizar para el Seguro de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales?

Sí, debes cotizar y no sólo para el Seguro de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales; también para los regímenes del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia, la Ley Sanna, salud común y pensiones.

La Ley que incorporó, con gradualidad, a los trabajadores independientes que emiten boletas de honorarios a la obligación de cotizar para los regímenes previsionales, establece que el pago respectivo se efectúa en abril de cada año, en la Operación Renta. En el caso de estos trabajadores, el financiamiento de las cotizaciones es personal y se efectúa con cargo a la retención tributaria que realiza el Servicio de Impuestos Internos (SII), que asciende al 10% del monto de las boletas emitidas el año anterior, porcentaje que ascenderá gradualmente, hasta 2028, a 17%.

Esta Ley, que entró en vigor en 2019, implica un importante cambio, pues se cotiza una vez al año, adquiriendo cobertura para los 12 meses siguientes a la Operación Renta. Por ejemplo, en la Operación Renta de abril de 2020 se cotizó por las boletas emitidas el año anterior, en tanto que la cobertura obtenida es para el período que va entre julio de 2020 y junio de 2021. (Más información en https://www.leyhonorarios.cl/)

¿Qué debo hacer en caso de un accidente laboral?

Primero, informa a tu empleador para que seas derivado a la red de salud de la mutual, o del Instituto de Seguridad Laboral (ISL), con la que tu empresa tiene convenio. Si alguna circunstancia impide la acción anterior, puedes concurrir por tus propios medios al centro en convenio. Si se trata de una urgencia (vital y/o secuela funcional grave) podrás atenderte en cualquier centro asistencial más cercano al lugar del accidente.

En caso de que trabajes de forma independiente, debes dirigirte al organismo con que suscribiste e informar que tuviste un accidente laboral.

Es importante que en la mutual o en el Instituto de Seguridad Laboral (ISL), según corresponda, realices o presentes el documento denominado Denuncia Individual de Accidente del Trabajo (DIAT), para así generar el procedimiento para el pago de las prestaciones y beneficios. En caso de sospecha de enfermedad profesional deberá presentar la Declaración individual de enfermedad profesional (DIEP).

¿Qué es una enfermedad laboral?

Es la patología causada, de manera directa, por el ejercicio del trabajo que realice una persona y le produzca incapacidad o muerte. Para ser considerada como enfermedad profesional debe haber una relación causal directa entre el quehacer laboral y la patología que provoca la invalidez o la muerte.

¿Qué es un accidente de trayecto?

Es aquel que ocurre en el tránsito entre la casa y el lugar de trabajo, sea de ida o de regreso. El trayecto entre dos lugares de trabajo también se considera accidente laboral, siendo de responsabilidad del trabajo de destino gestionar y derivar al trabajador al centro asistencial. También se incluyen los daños físicos y psicológicos que sufran los trabajadores de empresas que sean objeto de delitos como robos o asaltos.

¿Qué es un accidente laboral?

Es el que sucede al trabajador/a durante su jornada laboral y le produce un grado de incapacidad o muerte. Este puede ocurrir en el desarrollo de cualquier actividad relacionada con la labor que desempeña, incluso durante actividades gremiales y de capacitación.

¿Qué beneficios me entrega el seguro de accidentes y enfermedades laborales?

  • Atención médica y rehabilitación ante accidentes laborales y de trayecto.
  • Cobertura médica ante enfermedades profesionales.
  • Licencia médica y el consecuente subsidio por incapacidad laboral (pago de la licencia).
  • Pensión de Invalidez: se entrega al trabajador/a no pensionado que, con ocasión de un accidente laboral, queda con un 40% o más de incapacidad para trabajar.
  • Pensión de Sobrevivencia: se genera para la cónyuge; la madre de hijos de filiación no matrimonial; el viudo inválido; hijos/as menores de 18 años o menores de 24 años si están estudiando; y a falta de los señalados, otros causantes de asignación familiar.
  • Información en materia de prevención ante riesgos laborales, por medio de asesoría que deben entregar los organismos administradores (mutualidad o el ISL) a sus empresas adheridas y afiliadas.

¿Qué porcentaje de mi sueldo cotizo para el Seguro de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales?

Todos los trabajadores/as dependientes, sin importar la temporalidad del contrato, tienen este seguro. Los trabajadores no cotizan, pues el aporte respectivo es financiado por el empleador y asciende al 0,93% del sueldo imponible del trabajador. De dicha fracción, un 0,03% se destina al financiamiento de la Ley Sanna, que permite a los padres y madres ausentarse del trabajo en caso de tener un hijo que padece una enfermedad grave. La ley, además, entrega un subsidio que reemplaza total o parcialmente la remuneración o renta mensual.

En el caso de los trabajadores/as independientes que emiten boletas de honorarios, la cotización es financiada por el propio trabajador, pago que se realiza anualmente en la Operación Renta, con cargo a la retención del 10% del monto de las boletas que efectúa el Servicio de Impuestos Internos (SII).

Existe también una cotización adicional diferenciada que se determina en función de la siniestralidad y el riesgo de la actividad económica de la empresa. Esta puede llegar a calcularse hasta por el 3,4% del sueldo imponible del trabajador/a y también es financiada completamente por el empleador.

El seguro también cubre a estudiantes que ejecuten trabajos que generen ingresos para el plantel educacional y a dirigentes sindicales en cometidos gremiales.

¿De qué hablamos cuando hablamos de seguridad y salud en el trabajo?

Se refiere a los derechos y deberes que posee todo trabajador/a para desarrollar su labor de forma segura, garantizando la salud física, mental y su bienestar mediante la eliminación o disminución de los riesgos que estén presentes en la actividad laboral. Con el objeto de otorgar protección ante los riesgos y posibles enfermedades que se generen a causa o con ocasión del trabajo, en 1968 entró en vigencia la Ley N° 16.744 que creó el Seguro Social Obligatorio contra Riesgos de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales.