Que pasa si

¿Qué pasa si me cambio de AFP?

En cualquier momento te puedes cambiar y elegir entre las siete AFP que actualmente operan en la industria. Salir de una AFP para ingresar a otra implica que el total del ahorro que has acumulado hasta ese momento se traspasa a la nueva AFP que escojas. Este trámite no tiene costo para ti.

La excepción es para los trabajadores que recién se incorporan al mercado laboral. La ley estipula que ellos ingresarán directamente a la AFP que se haya adjudicado, mediante licitación, a los nuevos cotizantes; o bien, si dicho concurso se declara desierto, a la AFP con la menor comisión. Así, porque no da lo mismo en qué AFP estás, debes escoger informado y considerando variables como:

  • Rentabilidad: cada AFP obtiene distintas rentabilidades para los multifondos que administra. Una rentabilidad mayor significa que tus ahorros crecen más.
  • Comisión: las AFP pueden cobrar una comisión por administrar los ahorros de los trabajadores, la que es fijada libremente por cada una. Por lo tanto, hay AFP más económicas que otras y tú puedes escoger.
  • Calidad del servicio: considerar elementos como información que la AFP entrega a sus afiliados; red de sucursales; o que su web sea completa y amistosa, entre otros.

¿Qué es el Bono de Reconocimiento?

Es un monto en dinero entregado por el Estado a los trabajadores que se traspasaron a las AFP desde el antiguo sistema previsional en que operaban las Cajas de Previsión. Ese dinero se ingresa al saldo del trabajador en su Cuenta de Capitalización Individual, administrada por su AFP, una vez que se pensione. Como requisito, debe registrar al menos 12 cotizaciones en alguna ex Caja de Previsión entre el 1 de noviembre de 1975 y el 31 de octubre de 1980; o bien, registrar una cotización en una ex Caja entre el 1 de julio de 1979 y el mes anterior a la fecha de afiliación al sistema de AFP. El monto se calcula según los períodos cotizados en el antiguo régimen, se reajusta anualmente según el IPC y obtiene un interés de 4% anual.

¿Si me muero, quien se queda con el ahorro que acumulé o con el dinero de mi pensión?

En caso de fallecimiento del afiliado, sea trabajador activo o pensionado, existe la Pensión de Sobrevivencia, que está destinada a los cónyuges; convivientes civiles; hijos de hasta 18 años o estudiantes menores de 24 años; padres o madres de hijos de filiación no matrimonial y los padres del afiliado causantes de asignación familiar. En caso de no haber beneficiarios de sobrevivencia y de estar en una modalidad de pensión de Retiro Programado, los fondos constituyen herencia.

¿Si me quiero pensionar, necesariamente debo contratar un asesor previsional?

No. No es requisito contratar este tipo de asesoría. Una vez hecha la solicitud e iniciado el proceso, puedes obtener gratuitamente las ofertas de AFP y de compañías de seguros, a través del Sistema de Consultas y Ofertas de Monto de Pensión (Scomp). No obstante, debes saber que la Superintendencia de Pensiones y la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) mantienen un registro de los asesores previsionales autorizados. Su labor es la de entregar orientación para la toma de decisiones informadas.

¿Si me quiero jubilar, cuál es el procedimiento?

Debes elevar la solicitud de pensión en tu AFP. Esa entidad emitirá un Certificado de Saldo, que incluye tu ahorro y rentabilidad proveniente de las cotizaciones obligatorias que hiciste durante tu vida laboral como el hecho en forma voluntaria, además del Bono de Reconocimiento si tienes derecho a él. Paralelamente, la AFP envía esos antecedentes al Sistema de Consultas y Ofertas de Montos de Pensión (Scomp), que te entrega gratuitamente las ofertas que harán todas las AFP y las compañías de seguros. Así, podrás comparar esas ofertas y elegir.

¿Qué pasa si nunca coticé o, si bien lo hice, el monto de mi pensión es insuficiente?

Para las personas que nunca cotizaron en ningún régimen, o que sí lo hicieron pero ese ahorro financia bajas pensiones, existe el Pilar Solidario, un mecanismo financiado por el Estado que tiene dos beneficios: la Pensión Básica Solidaria y el Aporte Previsional Solidario. En ambos casos se otorga por vejez e invalidez. En este último caso, la invalidez debe ser declarada por una Comisión Médica de la Superintendencia de Pensiones.

  • Pensión Básica Solidaria: es un beneficio monetario, financiado por el Estado, dirigido a hombres y mujeres mayores de 65 años que no tienen derecho a una pensión en ningún régimen previsional y que pertenecen al 60% más vulnerable de la población. Se entrega por vejez e invalidez. El valor de la Pensión Básica Solidaria tendrá un aumento de 50%, en relación a los $110.201 que tenía en 2019. El alza se aplicará gradualmente hasta 2022.
  • Aporte Previsional Solidario: es un beneficio monetario financiado por el Estado que busca complementar pensiones de bajo monto. Este beneficio es para personas pertenecientes al 60% más vulnerable de la población y tiene dos modalidades: vejez e invalidez. El Aporte Previsional Solidario de vejez es para pensionados mayores de 65 años, mientras que el de invalidez es para personas de entre 18 y 65 años que tengan algún grado de discapacidad, declarada por una Comisión Médica de la Superintendencia de Pensiones, que tengan una pensión de invalidez. El monto del Aporte Previsional Solidario tendrá un alza gradual, entre 2019 y 2022, que en promedio ascenderá a 34%.

¿Qué modalidades de pensión existen?

Existen 4 tipos de modalidades de pensión de vejez:

  • Retiro Programado: el afiliado/a mantiene la propiedad de sus ahorros, los que se conservan en la AFP y se reajustan con las rentabilidades correspondientes. La pensión la paga la propia AFP. En caso de fallecimiento del afiliado/a, esta modalidad genera pensión sobrevivencia y herencia en caso de no existir beneficiarios de pensión. Al ir consumiendo los ahorros, estos van disminuyendo y, por tanto, con los años ocurre lo mismo con el monto de la pensión. La pensión se paga hasta agotar los fondos.
  • Renta Vitalicia: se contrata con una compañía de seguros, a la que son traspasados los ahorros del trabajador/a desde su AFP. La compañía de seguros se compromete a pagar una pensión mensual vitalicia en un monto fijo en UF: esto implica que, con el tiempo, dicha pensión será estable en términos reales al ir reajustándose según la inflación. El afiliado/a pierde la propiedad de sus fondos, por lo que no genera herencia, pero sí pensión de sobrevivencia.
  • Renta Temporal con Renta Vitalicia Diferida: es una modalidad mixta entre el Retiro Programado y la Renta Vitalicia. La persona recibe una pensión en modalidad de Retiro Programado por un plazo definido y por aproximadamente el doble de la pensión que recibirá en Renta Vitalicia. Luego de ese período, la pensión cambia a una Renta Vitalicia pagada por la compañía de seguros contratada.
  • Renta Vitalicia Inmediata con Retiro Programado: Es otra modalidad mixta. El afiliado/a recibe simultáneamente dos pensiones, una en modalidad de Renta Vitalicia y otra de Retiro Programado.

¿Cómo se calcula una pensión?

Los factores determinantes para el cálculo son:

  • Saldo en la Cuenta de Capitalización Individual: es la suma total de los ahorros que has acumulado, durante toda tu vida laboral, en la Cuenta de Capitalización Individual de tu AFP, más los eventuales productos voluntarios que hayas contratado, como APV, Cuenta 2 y/o Depósitos Convenidos. También se suman los fondos que tengas en el Seguro de Cesantía. Con esta suma consolidas un saldo total de ahorros.
  • Edad de pensión: mientras más postergues tu jubilación mayor será el monto de tu pensión, pues tu saldo, o ahorro acumulado, se divide en menos años de sobrevida. Además, se estima que por cada año que se postergue la edad de pensión, ésta aumenta en 8% aproximado.
  • Sexo del pensionado: el sexo también influye en el cálculo de la pensión, pues las mujeres tienen mayores expectativas de vida que los hombres y se pensionan cinco años antes que ellos (60 y 65 años, respectivamente). Es decir, ellas ahorran cinco años menos y deben financiar más años de pensión, por la mayor sobrevida, repercutiendo en una menor pensión.
  • Beneficiarios de sobrevivencia: del total ahorrado para la pensión, la ley estipula la reserva de un monto para los posibles beneficiarios de sobrevivencia en caso de fallecimiento del afiliado. Esta medida busca proteger a los hijos estudiantes menores de 24 años, así como a las y los cónyuges o convivientes civiles, entre otros.
  • Rentabilidad de los fondos y tasas: en el momento del cálculo y/o de solicitud de jubilación, estos indicadores y proyecciones pueden incidir en una mayor o menor pensión. Por eso, informarse es lo primero.

Aparte de la pensión en sus modalidades de vejez, invalidez y muerte, ¿existen otros beneficios en el sistema de pensiones?

Sí. Por ejemplo, la Cuota Mortuoria, que es un monto en dinero que ayuda a solventar los gastos del funeral del afiliado/a al sistema de AFP o que sea beneficiario del Aporte Previsional Solidario. Se financia con el saldo de la cuenta individual de la persona fallecida y es pagada por la AFP a la que se encontraba afiliado o pensionado, con un tope de 15 UF, para quien acredite haber realizado los gastos funerarios.

Si el fallecido/a recibe el Aporte Previsional Solidario y su saldo en cuenta individual, que maneja su AFP, no alcanza para costear la Cuota Mortuoria, el Instituto de Previsión Social (IPS) aporta la diferencia. En el caso de favorecidos por la Pensión Básica Solidaria, la misma institución entrega la llamada Asignación por Muerte.

Excedente de libre disposición: Si con sus fondos, el afiliado que tiene más de 10 años de afiliación financia una pensión igual o superior al 70% del promedio de sus remuneraciones de los últimos 10 años e igual al 100% de la Pensión Máxima con Aporte Solidario (PMAS), puede retirar el saldo que excede del capital exigido para ese monto.

Herencia: si al fallecer el afiliado no existen beneficiarios con derecho a pensión de sobrevivencia, los fondos que quedan en la AFP se entregan a los herederos legales 

¿Qué debo saber antes de pensionarme?

Retirarse del mundo laboral no es tarea fácil. Implica cambios en distintos ámbitos de la vida y, además, hay muchas decisiones que se deben tomar. Por eso, mientras antes comiences a planificar la etapa del retiro mejor enfrentarás los desafíos que te depara.

Para eso, debes saber que:

  • Pensionarse no es una obligación; es un derecho.
  • Por cada año que retrasas tu jubilación, se estima que la pensión aumentará en torno a 8%.
  • Conocer el monto de tu pensión es lo más importante antes de tomar la decisión de pensionarte. Los simuladores de pensiones son herramientas simples que te pueden ayudar a alcanzar tu meta. Existen diferentes simuladores, como por ejemplo el que aparece en la página de la Superintendencia de Pensiones.