Que pasa si

¿Qué es la Ley Sanna?

La Ley Sanna estableció un seguro obligatorio para trabajadores, hombres y mujeres, que son padres de niños y niñas afectados por:

  • Una condición grave de salud, como cáncer, trasplante de órganos o en estado terminal de la vida, entre otros. En este caso, los causantes son los niños/as mayores de un año y menores de 18 años.
  • Un accidente grave con riesgo de muerte o de secuela funcional grave y permanente. En esta situación, los causantes son niños/as mayores de un año y menores de 15 años.

La Ley Sanna se financia con parte de la cotización (0,03%) del Seguro contra Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales, que asciende a 0,93% de la renta bruta del trabajador y que es pagado por el empleador.

En virtud de esta ley, el padre o la madre pueden ausentarse justificadamente del trabajo durante un tiempo determinado, con el objeto de prestar atención, acompañamiento o cuidado personal al niño/a, recibiendo durante ese período un subsidio que reemplace total o parcialmente su remuneración mensual.

¿Qué pasa con el Seguro contra Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales si ya me pensioné, pero sigo trabajando como dependiente?

Si ya estás pensionado y sigues trabajando como dependiente, puedes elegir no cotizar para pensiones. Para cesantía quedas exento de la obligación de cotizar al momento de pensionarte. No obstante, en dicho escenario laboral de todos modos debes cotizar para salud y para el Seguro contra Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales, por lo que mantienes sus coberturas.

¿Qué beneficios me entrega el seguro de accidentes y enfermedades laborales?

  • Atención médica y rehabilitación ante accidentes laborales y de trayecto.
  • Cobertura médica ante enfermedades profesionales.
  • Licencia médica y el consecuente subsidio por incapacidad laboral (pago de la licencia).
  • Pensión de Invalidez: se entrega al trabajador/a no pensionado que, con ocasión de un accidente no laboral, queda con a lo menos un 50% de incapacidad para trabajar.
  • Pensión de Sobrevivencia: se genera con los fondos del afiliado fallecido para el o la cónyuge; conviviente civil; hijos menores de 18 años y estudiantes hasta 24 años; padre o madre de hijos de filiación no matrimonial y los padres del afiliado fallecido.
  • Información en materia de prevención ante riesgos laborales, por medio de asesoría que deben entregar los organismos administradores (mutualidad o el ISL) a sus empresas adheridas y afiliadas.

¿Qué porcentaje de mi sueldo cotizo para el Seguro de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales?

Todos los trabajadores/as dependientes, sin importar la temporalidad del contrato, tienen este seguro. Los trabajadores no cotizan, pues el aporte respectivo es financiado por el empleador y asciende al 0,93% del sueldo imponible del trabajador. De dicha fracción, un 0,03% se destina al financiamiento de la Ley Sanna, que permite a los padres y madres ausentarse del trabajo en caso de tener un hijo que padece una enfermedad grave. La ley, además, entrega un subsidio que reemplaza total o parcialmente la remuneración o renta mensual.

En el caso de los trabajadores/as independientes que emiten boletas de honorarios, la cotización es financiada por el propio trabajador, pago que se realiza anualmente en la Operación Renta, con cargo a la retención del 10% del monto de las boletas que efectúa el Servicio de Impuestos Internos (SII).

Existe también una cotización adicional diferenciada que se determina en función de la siniestralidad y el riesgo de la actividad económica de la empresa. Esta puede llegar a calcularse hasta por el 3,4% del sueldo imponible del trabajador/a y también es financiada completamente por el empleador.

El seguro también cubre a estudiantes que ejecuten trabajos que generen ingresos para el plantel educacional y a dirigentes sindicales en cometidos gremiales.

¿Qué debo hacer en caso de un accidente laboral?

Primero, informa a tu empleador para que seas derivado a la red de salud de la mutual, o del Instituto de Seguridad Laboral (ISL), con la que tu empresa tiene convenio. En caso de que alguna circunstancia impida la acción anterior, puedes concurrir por tus propios medios al centro en convenio. Si se trata de una urgencia (vital y/o secuela funcional grave) podrás atenderte en cualquier centro asistencial más cercano al lugar del accidente.

En caso de que trabajes de forma independiente, debes dirigirte al organismo con que suscribiste e informar que tuviste un accidente laboral.

Es importante que presentes en la mutual, o en el Instituto de Seguridad Laboral (ISL), según corresponda, el documento denominado Denuncia Individual de Accidente del Trabajo (DIAT), y así generar el procedimiento para el pago de las prestaciones y beneficios. En caso de sospecha de enfermedad profesional deberá presentar la Declaración individual de enfermedad profesional (DIEP).

¿Cuáles son mis derechos si tengo un accidente en el trabajo o en el trayecto a éste?

Lo primero es saber que, cuando hablamos de seguridad y salud en el trabajo, nos referimos a los derechos y deberes que posee todo trabajador/a para desarrollar su labor de forma segura, garantizando la salud física, mental y su bienestar mediante la eliminación o disminución de los riesgos que estén presentes en la actividad laboral. Así, para proteger a los trabajadores ante esos riesgos, en 1968 se creó el Seguro contra Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales.

El seguro, que es administrado por el Instituto de Seguridad Laboral (ISL), de carácter público, y las Mutualidades de Empleadores, que son privadas, protege a los trabajadores/as frente a accidentes y enfermedades que les ocurran a causa o con ocasión del trabajo, o en camino al mismo. Es de carácter obligatorio e integral, pues contempla prestaciones preventivas, médicas y económicas.